Artajona

artajonabanner01

Artajona es una villa navarra que se encuentra a 24 kilómetros de Olite y 31 de Pamplona.

Cuenta con una impresionante fortaleza del siglo XI, conocida con el nombre de “El Cerco”  que se asoma con autoridad al caserío que desciende por la ladera hasta el llano por un laberinto de calles estrechas y empedradas, jalonadas por monumentales casas y palacios.

En su recorrido podrán descubrir  otros edificios de interés como palacios dieciochescos, la iglesia gótica de San Pedro y, en las afueras, la basílica de Nuestra Señora de Jerusalén y la ermita de San Bartolomé.

Qué ver

 

  • Cerco de Artajona

Perfectamente adaptado al perfil que dibuja el cerro sobre el que se asienta, el Cerco de Artajona le ofrecerá la oportunidad de disfrutar de una de la fortificación popular medieval más importante de la Zona Media de Navarra.

Cerco de Artajona

Cerco de Artajona

Se trata de un conjunto amurallado del siglo XI que originariamente tuvo catorce torreones almenados, de los que sólo quedan nueve, unidos por el camino de ronda. Se puede acceder al recinto por cualquiera de los dos primitivos portales que se conservan, el de San Miguel y el de Remahua. El origen de esta fabulosa fortificación, conocida como “El Cerco”, se remonta al año 1085, fecha en la que se iniciaron los trabajos encargados por los canónigos de Saint Sernin, de Toulouse, obras que finalizaron en 1109.

Todo el conjunto protege a la iglesia-fortaleza de San Saturnino que, además de ejercer de campanario, supuso un importante punto de vigía. Construida en el siglo XIII sobre las ruinas de un templo románico, formó parte de la defensa del conjunto, y así lo evidencian sus robustos muros y contrafuertes, el paso de ronda sobre la bóveda de la nave que sirvió de calabozo, el pozo de agua, el uso que hicieron de la sacristía como cárcel y la torre prismática del siglo XIV utilizada como puesto de guardia en el siglo XV.

Destaca especialmente su monumental portada gótica de finales del siglo XIII; doce arquivoltas ricamente decoradas enmarcan el tímpano en el que están talladas las imágenes del martirio de San Saturnino y de la reina Juana de Navarra y su esposo Felipe el Hermoso.

  • Parroquia de San Pedro

    Iglesia de San Pedro

    Iglesia de San Pedro

Esta parroquia, correspondiente a la zona baja del pueblo o “Rabal”, fuera de las murallas vino a sustituir a la pequeña iglesia de San Juan, desaparecida tempranamente. Es una construcción gótica emprendida al mismo tiempo que el templo de San Saturnino, durante el siglo XIII, tal como puede comprobarse en sus exteriores.

Al exterior, el edificio deja ver robustos muros de sillería y sillarejo, reforzándose con parejas de contrafuertes prismáticos los laterales de la nave. La fachada se reduce a un simple paramento rectangular, culminado en un frontón recto que obedece a la reforma neoclásica de la iglesia. Centra la fachada una portada gótica de finales de siglo XIII de esquema apuntado y con cuatro arquivoltas provistas de baquetones aristados.

  • Basílica Nuestra Señora de Jerusalén

La basílica barroca de Nuestra Señora de Jerusalén, fue construida entre 1709 y 1714, y se encuentra a la salida de Artajona dirección Pamplona.

Ntra. Sra. de Jerusalen

Ntra. Sra. de Jerusalen

Accediendo al interior de esta basílica, se podrá admirar una talla románica de la virgen de Jerusalén, patrona de Artajona, labrada en cobre esmaltado. Es curiosa por su pequeño tamaño, por su tipología, por el material con el que está hecha y por la leyenda que le envuelve. Para poder disfrutar de la patrona de Artajona, los frailes que viven en un edificio adjunto, dejan la llave para acceder a su interior.

Según cuenta la tradición piadosa local, Godofredo de Bouillon, líder de la Primera Cruzada y protector del Santo Sepulcro, se la regalo en 1099, a Saturnino de Lasterra, capitán artajonés como premio por su valerosa participación en las cruzadas. Esta leyenda es representada en los encuentros con la Historia de Artajona que se celebran en Artajona en Agosto.

  • Dólmenes del Portillo de Enériz y Mina de Farangotea

A casi 4 kilómetros de Artajona, sobre una pequeña cumbre donde existió un poblado durante la Edad de Bronce, se encuentran los dólmenes “Portillo de Enériz” y “Mina de Farangotea”, una de las muestras más importantes de la cultura megalítica en Navarra. 

Dólmen Artajona

Dólmen Artajona

Ambos son sepulcros construidos con grandes piedras que certifican que Artajona ha sido lugar de asentamiento desde hace miles de años. Bien señalizados, podrá acceder a ellos a través de un camino que parte de la trasera del cementerio de Artajona, aunque también se puede llegar en coche hasta el del “Portillo de Enériz” que dista unos 800 metros del dolmen “Mina de Farangotea”

 

 

 

Información y fotos: www.artajona.net;  www.turismo.navarra.es

Subir